Análisis Disaster Report 4: Summer Memories – (PS4)

La saga Disaster Report comenzó su viaje en Playstation 2, hace ya 17 años, y fue una de esas propuestas de presupuesto medio, pero que aportaban ideas originales y juegos que, sin ser obras maestras, daban variedad al catálogo de la consola.  Originalmente ésta cuarta entrega estaba preparada para Playstation 3 con lanzamiento en 2011, pero poco antes de su salida al mercado fue cancelado debido al tsunami que azotó Japón.

Ahora he podido poner mis manos en esta saga y, sinceramente, no sabría ni cómo definir este título y espero ser capaz de trasladar con acierto lo que vais a encontrar en el juego porque es una de las cosas más raras que he jugado en mi larga carrera como “Gamer”.

La ambientación del juego es realmente buena

TERREMOTO DE EMOCIONES

Disaster Report 4: Summer Memories nos pone en la piel de una persona cualquiera a la que podemos personalizar con un editor bastante sencillo y al que le damos cierto contexto antes de comenzar el juego. Mediante una serie de opciones podremos decidir si nuestro personaje viene de una ciudad cercana o lejana, si vamos de camino a una entrevista de trabajo o si vamos a ver a unos amigos. También nos plantearán una serie de preguntas que nos harán reflexionar sobre nuestra moralidad y sobre cómo actuaríamos si nos viéramos en medio de una catástrofe natural. A partir de aquí, nos sorprenderá el primer terremoto, comenzaremos a jugar tras sobrevivir a un grave accidente de autobús y continuaremos nuestra aventura con el objetivo de….bueno, no está muy claro. El pretexto del juego me pareció francamente interesante: no somos héroes, no vamos a salvar cientos de vidas, simplemente somos alguien que se ha encontrado con la catástrofe, que no sabe muy bien qué hacer ni a dónde ir. Por el camino encontraremos a otras personas que están viviendo tan dramática situación y a los que tendremos que decidir si ayudar o no o intentar sacar provecho o robar dinero y objetos valiosos por el camino.

Desgraciadamente, todo lo que acabo de contar está tan mal planteado que se pierde casi cualquier rasgo dramático que el juego pudiera intentar transmitir ya que las historias que nos plantean de otros supervivientes son, en el mejor de los casos correctas y en el peor, totalmente absurdas. Estamos en mitad de una tragedia y la historia nos llevará por cosas como hacernos pasar por el dependiente de una tienda para cobrar a la gente que espera su turno o conseguir papel higiénico para alguien que está encerrado en un baño en plena faena. Durante las diferentes conversaciones tendremos respuestas que nos llevarán de actuar como un santo a comportarnos como un auténtico salido, aprovechando las circunstancias para intentar meter mano a cualquier chica joven y desvalida que encontremos por el camino.

No sabría decir si estas situaciones están puestas adrede para crear un juego que podríamos catalogar como “tragicomedia” o si realmente pensaban que estas situaciones, que además podemos afrontar vestidos de colegiada (entre otros), no iban a quitar dramatismo al título. En cualquiera de los dos casos, no funciona. Además, el juego se encuentra completamente en inglés, con lo que muchos encontrarán una barrera más para entender el argumento.

Si, podremos afrontar la castástrofe con éstas pintas y a nadie le va a parecer raro.

PROBLEMAS TÉCNICOS 

Habiendo jugado el título en Playstation 4 Pro y siendo un título propio de la generación anterior, es preocupante los graves problemas de rendimiento que presenta el juego en algunos puntos, llegando a tener bajadas de Framerate muy graves. Además de una calidad gráfica muy justita en casi todo momento, con animaciones robóticas y personajes cuyas expresiones faciales transmiten entre poco y nada.

No obstante, no todo en lo técnico es malo y he querido empezar precisamente por esas cuestiones para centrarme ahora en cosas bastante sorprendentes en este apartado, sobre todo si tenemos en cuenta que el título en su origen ya era de presupuesto medio y todos los problemas que ha tenido para llegar.

La ambientación está bastante conseguida en general y los diferentes escenarios que iremos visitando nos transmitirán de manera muy realista las consecuencias de un terremoto, edificios enteros derrumbados, calles llenas de personas que han perdido su hogar, barrios inundados, etc. También es bastante impactante el efecto de los terremotos, como dan un leve aviso, antes de que el mando se nos vuelva loco en las manos a vibrar y veamos como un edificio se cae frente a nosotros está plasmado de manera notable.

Hay cierta variedad de situaciones, como ésta en la que manejamos una barca, pero los controles no ayudan.

DESASTRE JUGABLE

Sin duda la jugabilidad del título se lleva la peor parte, con un desarrollo extremadamente confuso en el que nos encontraremos, más de una y de dos veces, dando vueltas sin sentido y sin saber qué hacer ya que la manera de avanzar, normalmente, pasa por activar un evento que salta tras realizar una serie de acciones que no tienen ninguna explicación ni indicación (cosa que me parece bien) pero que no tienen ningún sentido ni conexión lógica entre sí (cosa que me parece muy mal). Las decisiones morales que podemos tomar durante la aventura tampoco tienen ninguna repercusión (al menos que yo haya podido percibir).

Cosas como tener un medidor de hambre, de sed o de ir al baño que tampoco aportan absolutamente nada, controles toscos o funciones que no se usan prácticamente en toda la aventura y, sobretodo, partes muy mal planteadas que hacen que jugar no sea nada divertido. Tenemos también un extra para la realidad virtual en forma de fases que iremos desbloqueando según avancemos en la historia principal. Desafortunadamente, como todo lo demás del juego se siente como una oportunidad perdida. Básicamente estos niveles consisten en revisitar zonas del juego principal, en las que buscar algunos objetos para conseguir bonificaciones. Sin embargo, no hay nada más que hacer en este modo, no hay personajes con los que interactuar, todo está completamente vacío, por lo que la ambientación además también se resiente amén de que si ya la calidad gráfica del título es muy justa, el modo VR se ve más perjudicado aun, presentando escenarios con texturas extremadamente planas. Una pena realmente, porque sí es cierto que vivir el terremoto “desde dentro” está muy conseguido y confieso haber sentido un vuelco en el estómago al ver un edificio desquebrajarse frente a mí.

Algunos efectos gráficos, por ejemplo la lluvia, están bastante bien conseguidos.

CONCLUSIONES 

Disaster Report 4, seamos sinceros, no es un buen juego. Y me da rabia, sinceramente, porque está repleto de buenas ideas que acaban condenadas por una ejecución terrible y por unas decisiones de diseño difícilmente entendibles o disfrutables. Eso sí, aún con todos sus defectos, tiene algo que no muchos juegos pueden presumir de tener: una propuesta única. Para bien o para mal, no hay ningún otro título que se asemeje a Disaster Report y si os sentáis a jugarlo como quien se sienta a ver una película de serie B, es posible que lleguéis a disfrutarlo. Pero por mi parte, sólo puedo desear que de cara a una futura entrega, si es que llega, cojan todas esas buenas ideas, esa buena ambientación y lo lleven a una propuesta realmente más dramática, que nos ponga en situaciones difíciles de verdad y que se tome en serio a sí misma.

 

 

Review
  • Desastre PeculiarTotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    + La ambientación es fantástica
    + Sin duda es una propuesta única

      PUNTOS NEGATIVOS

      - Técnicamente problemático
      - Muy confuso y frustrante en lo jugable
      - El argumento roza lo absurdo con demasiada frecuencia

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