Demons Souls – Análisis

Siempre fui aficionado al género souls, más que nada por la satisfacción de terminarlos y no por lo que realmente pasaba dentro del juego. Empezar Dark Souls fue por siempre mi experiencia más nefasta por no entender que este tipo de juegos casi obligatoriamente se tienen que jugar con una guía. No salió nada bien. No entender que es lo que estaba pasando y los encuentros espontáneos terminaron de liquidar mi poca paciencia. Sin embargo la aventura, el explorar y llegar hasta el final es absolutamente atrapante y gratificante de descubrir. 

El ciclo de muerte es continuo no importa que tan bueno seamos (en el 99% de los casos) y morir es tan común que termina siendo una barrera a la cual cuesta atravesar a la mayoría de los jugadores. Básicamente porque es frustrante morir cuando hay tan poco punto de control, ayuda o alivio entre tanto viaje desolador. Muchas veces la paciencia es el mejor aliado entre tanto recorrido e intento. Porque luego de recorrer, explorar y fallar tantas veces en cada nuevo mapa llega el momento del jefe final, uno que si fallamos vuelve a dejarnos en el inicio del recorrido. Así que podrán imaginar que la tarea no es fácil. Morir en un souls es penalizador y sobre todo desmoronante. Perdemos nuestro progreso, nuestras almas y también tiempo. La experiencia se vuelve diferente obviamente pero el desafío está detrás de cada nueva neblina que queramos atravesar. 

Sin duda podemos decir que From Software a creado un genero que vino a romper reglas y que claramente alejó a muchos jugadores del género que esperaban tal vez una experiencia más al estilo acción y exploración amigable. Porque son esos juegos que esta desarrolladora ha creado a lo largo de la historia que o nos enamoran porque le logramos agarrar la mano o nos frustran por sus peculiares razones. Lo que es innegable que luego de tantos años y con su punto de partida cumpliendo casi 12 años este lanzamiento traiga consigo mucho que ofrecer. En mi caso particular y seguramente el de muchos, el principio comenzó con Dark Souls por lo que esta experiencia viene con mucha información, conocimiento y sobre todo con esa sensación de poder vivir la obra que vino a plantear un nuevo paradigma para el mundo de los videojuegos.

Lo más importante para destacar en las primeras horas de Demon’s Souls es cuánto se parece al original. La mayoría de los cambios se encuentran en su estilo visual y de rendimiento. La Playstation 5 viene de base con una configuración que destaca los 60 cuadros por segundo. Y aunque hay un modo cinematográfico que aumenta la resolución hasta 4K y 30 fotogramas por segundo, esa diferencia gráfica no vale la perdida de esos fotogramas. Estilísticamente, tendría problemas para diferenciar entre el arte de Bluepoint Games en Demon’s Souls y el que From Software ha creado en su lista de Souls. Han hecho un trabajo impecable al hacer que parezca que pertenece junto con esos otros juegos. Algo que si me gustaría remarcar que deja el sello de Bluepoint Games es las expresiones de cada personaje. Uno puede distinguir emociones fácilmente que acompaña cada diálogo, sin duda es un detalle invisible en la saga Souls para todos y cada uno de los NPC que nos solemos encontrar. 

En relación con la jugabilidad, permanece prácticamente sin cambios, hay si modificaciones a ciertos niveles, algunas adiciones a la calidad de vida y tal vez algunos pequeños misterios. De lo contrario, uno tiene la misma experiencia de juego de hace 10 años. Todavía se deben recolectar almas para subir de nivel al personaje para volverse más poderoso mientras se lucha contra enemigos cada vez más duros a medida que avanzamos en la tierra maldita de Boletaria. Desafortunadamente, Demon’s Souls no se mantiene tan bien considerando los avances que FromSoftware ha hecho mejorando la serie. Hay muchos problemas de paredes, sistema de apuntado, movimiento “cuadrados” y lo peor de todo el sistema de HitBox que en muchos momentos falla y hace todo la experiencia insoportable y altamente repudiable. Hubo momentos en que simplemente e tenido que dejar de jugar por lo que el sistema encadena. El mejor de los casos es cuando morimos por primera vez y estamos relativamente cerca de una hoguera (puntos de control). Pero cuando ese momento esta cerca de un jefe, o es para recolectar cierto ítem, entrar a cierta zona o incluso recuperar nuestras almas perdidas realmente nos deja un gusto amargo y nefasto para con el juego. 

Sucede que uno los apartados que más me gustan de Demon’s Souls es su diseño de niveles. Uno que From Software en este caso llevó al laberinto, donde las áreas se enredan entre sí y abren nuevos atajos, o revelen ese camino a la hoguera para que nuestro personaje descanse y repongan sus ítems. Hay pizcas de esa filosofía de diseño en Demon’s Souls, pero también lugares con los que solo quieres terminar porque son tan mundanos para seguir que revisarlos una y otra vez se vuelve aburrido o tedioso mientras hacemos el camino al boss.

El combate es satisfactorio pero también básico y algo con lo que tendremos que lidiar por su índole de “remake”. Hay mucho sistema de golpe fácil, de esperar, golpear, esquivar o alejarse y repetir.  Algo que conecta directamente con la IA (inteligencia artificial) que los todos los enemigos tienen, siempre dejando de la lado los bosses, que tampoco se quedan muy atrás. Cada combate que tengamos va a ser igual, obviamente cada enemigo tiene sus movimiento, pero siempre para adelante y golpeando. No hay emoción, no hay estrategia, solo un para de comandos para hacer todo de manera automatizada, al punto de no distinguir siquiera paredes o sus rutas de vigilancia.

Sin duda una de las tecnologías que más estoy disfrutando es la capacidad que tiene la Ps5 de cargar rápido. No solo en Demon’s Souls sino en todos los juegos hasta el momento que están disponibles en Ps5. En este caso la posibilidad de viajar en segundos, morir y volver a la acción antes de poder desbloquear el celular para revisar twitter o la forma en que toda la interfaz de la nueva consola de Sony interactúa con el juego es muy ágil y rápida. Parece una experiencia pasajera pero creo que es un aditivo tan importante como irreversible y del cual no vamos a querer separarnos más.

De esta manera Demon’s Souls nos permite disfrutar todas sus ubicaciones de manera instantánea. Pero los viajes rápidos no som lo único que cada zona del juego tiene para ofrecer. Todo nuestro compartamiento esta atado a un estado de Tendencia mundial que afecta el área de diferentes maneras dependiendo de cómo hayas interactuado con ella. Esto puede incluir matar jefes, completar misiones de NPC o incluso morir. El resumen es que es un sistema muy mal explicado y, en su mayor parte, uno no tiene idea de por qué medios está afectado cada cambio, a menos que investigue en línea para ver exactamente cómo funciona este sistema. No extrañar para nada que este sistema se haya descartado por la ventana para futuras entregas y se haya reemplazado por algo más comprensible que tomó prestadas ideas similares.

En definitva, Demon’s Souls les da a los jugadores una mirada retrospectiva a lo que inició el dominio de FromSoftware al ser uno de los desarrolladores más emocionantes de la última década. Si bien disfrutarás la mayoría del tiempo con este título, es claro (si jugaste las posteriores entregas) como FromSoftware ha refinado y mejorado el diseño y la mecánica de los juegos Souls. Sin duda, Bluepoint Games ha entregado un remaster brillante de un juego de nicho que no mucha gente tuvo la oportunidad de jugar originalmente. Es muy interesante darle la oportunidad a Demon’s Souls en la PS5. Pero si realmente buscas ver qué hace que From Software sea tan asombroso en lo que hacen, encontrarás una mejor experiencia general en uno de sus títulos más nuevos como Dark Souls III, Bloodborne o Sekrio: Shadows Die Twice.

Leave a Comment

Estamos en Vivo!
¡Cuanto Pochocolo!
Login
Loading...
Sign Up

New membership are not allowed.

Loading...