Path to Mnemosyne – Análisis

Cuando emprendemos un viaje el objetivo es ir de un punto A a uno B, pero el verdadero viaje está conformado por todo lo que no pasa entre medias. Imaginaros ahora que ese viaje lo realizáis dentro de vuestro subconsciente. Os aseguro que es algo para lo que no estáis preparados, y lo que ha intentado reflejar el estudio español Devilish Games con Path to Mnemosyne, juego que llegó este abril a PS4 y Nintendo Switch.

Una niña con la mirada fija en nosotros y vestida con un simple camisón blanco es lo que nos plantea de primeras Path to Mnemosyne. Pulsamos cualquier botón y nos colamos en su mente gracias a un zoom imposible hacia su ojo izquierdo. Lo siguiente que vemos es a la niña en tercera persona con un estrecho e interminable pasillo frente a ella y unas figuras tan surrealista que creeremos que estamos en la mente del mismo Salvador Dalí o Joan Miró. Avanzamos ante lo desconocido, cada paso más es un paso menos ¿hacia dónde? Ese es el misterio que nos plantea el juego, pero recordad que lo importante es el camino, no a donde llegamos.

UN VIAJE ÚNICO

A pesar de lo abstracto y confuso de su argumento, el objetivo del juego es ir resolviendo los puzles que se nos plantean mientras recorremos el largo pasillo. Conforme los vamos resolviendo iremos recuperando fragmentos de recuerdos que nos servirán para acceder a puzles más grandes y continuar nuestro recto camino hacia el final. A esos fragmentos hace referencia el título del juego, ya que Mnemosyne o “Mneme” es como se conoce a la personificación de la memoria. Los puzles son variados durante todo el juego y tocan muchos palos distintos: patrones secuenciales, con sonido, luces, de observación, lógica o perspectivas son algunos de los tipos de acertijos que nos vamos a encontrar en nuestro camino. Varios de ellos son verdaderamente retadores, mientras que otros nos van a durar un suspiro. Esto es normal, ya que los seres humanos tenemos capacidades distintas y podemos tener mucha capacidad sonora pero poca espacial. La complejidad no es altísima en ninguno de los puzles, sólo que unos nos costarán más que otros y todos seremos capaces de resolverlos con perseverancia (o youtube si lo necesitaras).

La duración del juego está ligada enteramente a nuestra capacidad de resolver los puzles. Como máximo diría que un recorrido completo a Path to Mnemosyne nos puede durar dos horas, y que la mayoría lo completará entre una hora y una hora y media. Es un viaje corto e intenso que puede dejarnos con ganas de más, aunque personalmente creo que alargarlo hubiera supuesto una repetición de mecánicas y puzles que podría haber lastrado toda la experiencia.

VISUALMENTE PERTURBADOR

El aspecto visual del juego tiene un estilo de dibujado a lápiz, que junto con la ausencia de un abanico amplio de colores ayudará a darnos esa sensación onírica. El imaginario que nos vamos a ir encontrando en nuestro camino es perturbador, desde caras deformes, arañas jabalíes y hasta un feto flotando. El escenario da lugar a muchos tipos de hipótesis de dónde estamos, qué hacemos allí y a dónde vamos a llegar. En todo momento sientes esa rareza flotando en la atmósfera, la misma sensación que cuando ves una obra surrealista, creando interés y rechazo al mismo tiempo.

Solo por esta atmósfera asfixiante que plantea el juego es una experiencia que merece la pena tener. Unido a esto, o acompañándolo, está el modo que tiene el juego de mostrarnos el avance con un zoom constante. La cámara no sigue al personaje, sino que hace zoom-in o zoom-out según avancemos hacia adelante o hacia atrás, con todo el movimiento que conlleva de las imágenes alrededor. Es una sensación difícil de explicar, por lo que recomiendo que echéis un vistazo al gameplay. A algunas personas podrá resultarles mareante al principio, pero no creo que hasta el punto de tener que dejar de jugar por este motivo.

El sonido también ayuda a una atmósfera agobiante gracias a una especie de ruido de fondo que aparece de vez en cuando y a la ausencia de una banda sonora tradicional. Tendrán más peso los efectos de sonido como los pasos, la activación de mecanismos, el giro de plataformas o la apertura de puertas. De vez en cuando escucharemos voces en over masculinas y femeninas que nos hablan del más allá y nos urgen a encontrar los fragmentos de nuestra memoria.

HEMOS LLEGADO AL FINAL DEL CAMINO ¿Y QUÉ?

Después de resolver todos los puzles con nuestra protagonista sin nombre y maravillarnos con el estilo artístico nos quedamos… fríos. Ese planteamiento narrativo que comenzaba de forma tan atractiva adentrándonos en la mente de la niña, no se remata con un mensaje claro. Como dije antes, me hubiera quedado más tiempo en el mundo de Path to Mnemosyne, no me hubiera importado pero respeto la longitud que le han querido dar sus creadores. Otra cosa, que también respeto pero no me gusta tanto, es que el juego deje más preguntas que respuestas. Supongo que hay que tomárselo como un ejercicio creativo de surrealismo y puzles, y si es así el juego sale muy bien parado.

Propuestas como estas, incluso con sus defectos, son las que están haciendo crecer la industria del videojuego en España. Somos testigos como jugadores de un desarrollo de estos pequeños estudios, quizá demasiado lento en ocasiones por distintas circunstancias, pero continuo y prometedor.

 

Review
  • Lo mejor
    SurrealistaTotal Score

    - Una propuesta original de un estudio español.
    - Los puzles están bien planteados y tienen suficiente variedad
    - El apartado artístico de estilo surrealista te absorbe.

    • Lo peor

      - Su duración puede parecer escasa a muchos jugadores.
      - La propuesta narrativa es muy abstracta para quien vaya buscando una historia sólida.

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