RAGE 2 – Un escopetazo al mundo abierto

Ocho años han pasado desde que en 2011 John Carmack y Tim Willits lanzaran al mercado RAGE, un proyecto que en aquel momento pecó de excesiva ambición en el apartado técnico pero que conservaba la esencia de la id Software que todos alguna vez amamos. El pasado 14 de mayo llegó a PS4, XBOX ONE y PC su secuela RAGE 2, rescatando una saga que había caído en el olvido para casi todos los jugadores. Id Software repite en el desarrollo, pero esta vez apoyado por Avalanche Studios, conseguidores de grandes resultados con juegos de acción en mundo abierto como Mad Max o Just Cause 3 al comienzo de la presente generación. Sin embargo, y como ya vaticinaba el conformista Just Cause 4, Avalanche Studios no ha sabido adaptarse al final de la presente generación, el motor Apex empieza a sentir la artrosis de la edad y, lo que es peor, el estudio no ha sabido diseñar un mundo abierto al nivel de su jugabilidad, algo difícil de pasar por alto en el final de una generación en la que han visto la luz juegos como The Witcher 3, Red Dead Redemption 2 o Zelda: Breath of the Wild.

Pero vayamos por partes, la historia de RAGE 2 es simplemente insustancial, prescindible incluso, sin un argumento atractivo o un desarrollo narrativo a la altura de las expectativas que el juego había levantado. Sí que es cierto que los jugadores del primer RAGE pueden encontrar ciertos puntos que toquen su fibra más sensible, como algunos personajes conocidos o descendientes de los involucrados en la primera aventura que tuvo lugar 30 años antes, incluso visitaremos lugares conocidos que han sufrido transformaciones a lo largo del paso de los años, el juego se llega a tomar la molestia de mostrarnos fotos de la antigua Wellspring que, a buen seguro, a más de uno le puede llegar a hacer pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Las misiones de la campaña en RAGE 2 no solo son escasas y carentes de contenido, sino que además, en un momento dado, deciden romper completamente con su hilo argumental, forzándonos a progresar de nivel en un sistema de afinidad con los tres principales aliados de los que disponemos para llevar adelante el proyecto “daga” con el que derrotar al general Martin Cross, líder de la Autoridad que amenaza con hacerse con el control absoluto del Yermo y las arcas que en él se encuentran. Al llegar a ese nivel 5 de afinidad con nuestros tres aliados, algo que vamos a conseguir sin demasiada dificultad, el juego encara sus misiones finales con una exasperante falta de ideas en el diseño de las misiones, donde repetiremos prácticamente el mismo patrón en todas y cada una de ellas. Realmente acabar la historia principal de RAGE 2 puede solventarse en unas seis horas de juego, porque este no se toma la más mínima molestia en hacer que salgamos a explorar el inmenso mundo abierto que nos plantea, un mundo tan repleto de puntos en su mapa como vacío en su esencia.

Vacío porque no hay ningún tipo de conexión con sus personajes o las misiones que se nos plantean. RAGE 2 hace uso de tablones de anuncios en sus ciudades para marcarnos una serie de actividades menores en las que embarcarnos en busca de botines y enfrentamientos con las distintas facciones que pueblan el Yermo, a eso se le suma que en nuestras visitas a la civilización podremos hablar con algunos personajes no jugadores que van a desvelar la localización de diversos puntos de interés en el mapa, de la recogida de algunos blocs digitales repartidos por el escenario también podremos obtener algo de información, pero hasta ahí. RAGE 2 no es capaz en ningún momento de la aventura de articular su precaria narrativa que se apoya en breves cinemáticas con el mundo que nos dispone, realmente es inevitable sentir que estamos ante un sandbox de lo más rancio en su planteamiento donde lo único que tenemos son distintas actividades que realizar situadas a cierta distancia entre sí y que el mundo es, al final, la excusa para que nos demos paseos más o menos largos en los distintos vehículos que el juego ofrece y que, aunque lo comentaré más tarde, por su manejo y sensaciones en el mando tampoco invitan a recrearse demasiado.

He querido priorizar la peor parte del juego en este análisis porque, como he mencionado a estas alturas de la generación es imperdonable encontrarse un mundo abierto tan descuidado, pero RAGE 2 es un juego divertido, no lo voy a negar, es un juego sobresaliente en su faceta de disparos en primera persona, apostando por una jugabilidad frenética en sus enfrentamientos que no nos dejan descansar ni un momento teniendo que movernos constantemente en busca de la preciada feltrita que nos de la vida que nos están quitando las hordas que nos rodean en cada uno de los asentamientos que visitamos. La comparación con DOOM (2016) en esto es inevitable, pero no se debe confiar demasiado en ella, básicamente porque DOOM era un juego lineal, por momentos pasillero incluso, y eso hacía que los enfrentamientos fueran tan directos como continuos, DOOM era como hacer el amor toda una noche con la mujer o el hombre de tus sueños llegando al éxtasis en cada contacto, en cada roce, en cada disparo, en un orgasmo sin fin que nunca decae y en el que cada vez es como la primera hasta llegar a lo enfermizo, no poder parar, sentir la adrenalina recorriendo tu cuerpo hasta que te tiemblan las manos, un juego que cuando lo acabas no sabes si podrás volver a sentir algo igual….pues ahora imagina que después del primer “polvo” te digo que tienes que ir a la casa de enfrente para seguir, me has entendido ¿no?, pues eso es RAGE 2. Es el juego en el que te has casado con la mujer o el hombre de tus sueños y habéis tenido hijos, el sexo sigue siendo bueno, pero te ves obligado a interrumpirlo por el llanto de los niños, y estos niños son en RAGE 2 el equivalente a su irregular mundo abierto.

Contamos con tres tipos de actividades bien diferenciadas, por un lado, contamos con las misiones de Matar y Destruir, donde tendremos, como su propio nombre indica que acabar con guaridas de bandidos, nidos de mutantes y trituradores. En las misiones de Capturar y Controlar es donde el título muestra mayor variedad y originalidad, teniendo que destruir bidones de gas en gasolineras infestadas de enemigos, levantar bloqueos de carretera, enfrentarnos a convoys enemigos a lo Mad Max sin bajarnos de nuestro vehículo donde tendremos que ir acabando con una buena cantidad de enemigos para terminar destruyendo un enorme blindado repleto de armas, esta es la misión que más me ha costado y que requiere tener nuestro vehículo Fénix bien pertrechado de munición y blindaje. También tendremos que acabar con los centinelas de la autoridad que son enormes pilares que nos van a reventar a disparos con distintos niveles de complejidad, o las misiones de estación de recarga donde tendremos que acabar a la mayor brevedad posible con una enorme horda de enemigos de la facción de Los Ocultos que nos van a poner las cosas muy difíciles. Para acabar con los tipos de misiones, tenemos las de Buscar y Recuperar, donde exploraremos el mundo en busca de arcas que nos den nuevas habilidades de nanotritos y armas, extraeremos feltrita de algunos meteoritos que van cayendo a lo largo de nuestra exploración libre o encontraremos y analizaremos el cadáver de otros rangers caídos en distintas circunstancias.

Al realizar cada una de estas actividades y misiones vamos a obtener puntos de proyecto que vamos a invertir en un total de 64 mejoras distintas repartidas en cuatro tipos distintos, que, a su vez, cuentan con cuatro categorías cada uno en función de su coste en puntos de proyecto, estas mejoras abarcan casi el total de las facetas de nuestro equipamiento, mejorando nuestra capacidad de munición, de movimiento, de apuntado, abriendo nuevas habilidades que mejoran nuestras capacidades con las herramientas como el wingstick, o permitiéndonos repeler las granadas de forma más eficiente por citar algunos de los innumerables ejemplos que hay. Este es el principal motor sobre el que el jugador puede basar su impulso para continuar visitando el Yermo en RAGE 2, porque la variedad de posibilidades que se nos abren y la sensación de evolución en la jugabilidad conforme vamos desbloqueando mejoras es uno de los puntos más gratificantes del juego, la sensación de progresión gracias a este apartado es prácticamente constante y realmente satisfactoria durante el tiempo que me ha llevado completar todas sus misiones.

Por otro lado, contamos con un arsenal que, si bien, no es tan extenso como en otros juegos del género, cuenta también con un sistema de progresión profundo en el que nos va a llevar tiempo tanto, encontrar las ocho armas de las que disponemos, como mejorarlas todas al máximo. En este apartado el juego hace que el jugador tenga que combinar varias vertientes si quiere evolucionar, por un lado, tendremos que encontrarlas todas, en RAGE 2 solo un número determinado de arcas están explicitadas en el mapa y otras tantas deberán ser descubiertas por medio de la exploración y de la información que podamos ir obteniendo en nuestra aventura que puede revelar la localización aproximada de las mismas. Por otro lado, podemos mejorar nuestras armas hasta nivel 5, cada subida de nivel tiene un coste en feltrita y, a pesar de que pueda parecer que esta es muy abundante, es frecuente andar cortos de este recurso en muchos momentos del juego, y esto solo servirá para desbloquear el nivel, ya que una vez aquí se nos requerirá un gasto en modificadores de núcleos de armas que podremos conseguir mediante el comercio en las tiendas o al saquear cofres de las arcas y contenedores de almacenamiento. Los más presumidos pueden hacerse con distintos diseños en determinados puntos de venta de las ciudades, para así, cambiar el aspecto de sus armas.

También contamos con equipamiento como granadas, wingsticks, infusiones de distintos tipos y drones torreta que sirvan de fuego de apoyo en nuestros combates. Para estos elementos también contamos con distintos niveles de mejora, pero en este caso solo podremos subirlos adquiriendo los planos que nos permitan mejorarlos. Este equipamiento se puede comprar en los distintos puntos de comercio, incluido un simpático vendedor ambulante que aparecerá en los momentos de exploración libre en el Yermo, o podremos fabricarlos desde el menú de inventario haciendo uso de los distintos recursos que vayamos rapiñando de aquí y allá.

Donde realmente destaca RAGE 2 es en las habilidades de nuestro traje de ranger. Estas habilidades, al igual que las armas, dependen de que las vayamos encontrando en las distintas arcas, y como ya te podrás imaginas a estas alturas del análisis, también cuentan con varios niveles de mejora, en las que se aumentan su alcance, tiempo de recarga, duración, daño, etcétera. Pero RAGE 2 da a los jugadores una capa de profundidad aún más grande en este sentido, otorgando a cada una de las once habilidades de nuestro traje sus propias ventajas en las que tendremos que gastar potenciadores de nanotritos para obtener los diferentes perks que estas nos ofrecen y que son amplísimos. Algunas de estas habilidades son prácticamente pasivas como Constitución, Carrera o Acelerón, que nos permitirán recibir más balazos o que seamos un objetivo más escurridizo. Otras mejorarán nuestras habilidades cuerpo a cuerpo, como Despedazar o Vapuleo. Las habilidades defensivas no faltan, tal es el caso de Barrera, y también las hay que sirven para mejorar nuestra capacidad de exploración como Salto Gravitatorio o Enfoque, este último siendo una suerte de visión de brujo que nos desvelará la posición de nuestros enemigos a través de las paredes y revelará la posición de las arcas cuando lo usemos cerca de ellas, pero la palma se la llevan Sobrecarga y Vórtice, siendo la primera un modo furia temporal en el que seremos prácticamente indestructibles, nos moveremos más rápido y haremos más daño. La gracia de esta habilidad es que si la manejas bien, y la mejoras lo suficiente, puedes pasar buena parte de la batalla acribillando a tus enemigos con la escopeta de forma frenética. En el caso de vórtice generamos una singularidad que hace estallar a los enemigos que se ven tragados por el mismo, mientras que nosotros lo podemos usar en nuestro favor para salir catapultados. Desfibrilación vuelve del primer RAGE para devolvernos a la vida si caemos en combate a través de un sencillo QTE.

El conjunto de todas estas habilidades, armas y equipamiento dotan al juego de un enorme abanico de posibilidades con un profundísimo sistema de progreso durante toda la aventura. Las sensaciones con las armas, variadas y precisas con el mando en la mano, se aprovechan de la frescura de las habilidades en un sistema de combate que invita al jugador a “jugar bonito”, a gustarse, siempre se busca más espectacularidad y el juego hace que ese aprendizaje sea casi imperceptible, dando la posibilidad de quedarse con un estilo más básico o apostar por nuevas maneras de plantear las situaciones, lo bueno es que en esta coreografía de disparos, esquives y habilidades que es RAGE 2, nunca se tiene sensación de estar abrumado a pesar la innumerable cantidad de mejoras obtenibles.

Los enemigos, con su estilo gamberro y sus matices según la facción a la que pertenezcan no llegan a cansar en ningún momento y, solo los más grandes pueden verse repetidos en algunas ocasiones, pero en una proporción pequeña en lo que es el total del juego. La IA no es la mejor, ni mucho menos, pero es que no le hace falta más, en RAGE 2 los enemigos no te van a ganar por táctica, en todo caso lo harán por número y para que el gunplay del juego funcione necesita de esos enemigos kamikazes que nos hagan sentir amenazados de la forma más directa posible.

Esta sensación se hace más palpable en los estudios de Mutant Bash TV. En estos puntos, el juego nos invita a hacer frente a hordas de mutantes en una suerte de show trastornado dirigido por una madame trasnochada, cuenta con su propio sistema de recompensas y sus propias monedas fuera de los créditos normales del juego, lo que casi lo convierte en un minijuego dentro de RAGE 2 y, quizás, un motivo para volver una vez hayamos escurrido el total del título si, como se ha prometido desde Bethesda, se añaden eventos temporales que mantengan viva a la comunidad dentro de esta actividad.

Como otro evento un poco a parte de lo que es el núcleo del juego, también contamos con carreras de vehículos como ocurriera ya en RAGE, pero desafortunadamente, la falta de pulido en la conducción de los vehículos hacen que sea un punto más a evitar que a fomentar en el futuro por parte de los desarrolladores, sobre los vehículos he de comentar que durante nuestro periplo en el mundo libre podremos subirnos a cualquier motorizado que nos encontremos e, incluso, podremos quedárnoslo en nuestro garaje si conseguimos llevarlo hasta este. El diseño de los bólidos es destartalado y divertido y cuenta con distintas variantes que nos pueden llegar a permitir incluso volar. Pero realmente nuestro vehículo, el del ranger Walker, es el Fénix que, en mi caso, al elegir un protagonista masculino tenía una voz muy sexy de mujer e, incluso, me hablaba en tono sugerente en un guiño tremendamente inspirado en el coche fantástico. El sistema de apuntado semiautomático de las armas del coche puede ser algo complicado de controlar en los primeros compases, pero a medida que vayamos cogiendo soltura llega a enganchar, además, cuenta con un sistema de nitro y de embestidas con el que sacar a otros vehículos de las carreteras generando espectaculares explosiones.

Otro de sus puntos polémicos puede ser la dificultad, donde contamos con cuatro niveles distintos, habiendo elegido Difícil para probar la experiencia he encontrado que aún así en el momento en el que le personaje adquiere cierta evolución deja de suponer un reto en muchos momentos por lo que los más avezados en este género deben de optar por su modo ultra sin ningún tipo de reservas.

En el apartado artístico RAGE 2 consigue ser resultón con esos tonos rosáceos y con enemigos “punkarras” que despiertan nuestra sonrisa mientras vamos acabando con ellos. Además, el programa se las apaña bastante bien para incorporar distintos ecosistemas al Yermo sin que este pierda en ningún momento ese aspecto decadente y sucio del que hace gala. El diseño de los entornos de combate está logrado y, en muchas de las misiones encontramos enfrentamientos a distintos niveles donde usaremos ascensores, escaleras o tirolinas, aunque bien es cierto que cuando llevemos unas veinte horas de juego se van a empezar a hacer demasiado familiares. El diseño de los personajes no pasa por ser el mejor, pero se las apaña bien para la importancia que tienen estos en la historia con algunos diseños llamativos como el caso del Dr. Kvasir.

El juego cuenta además con el añadido de un simpático modo foto con el que añadiremos pegatinas a los momentos más hilarantes de nuestra aventura.

Es en el rendimiento en PS4 estándar donde el juego no consigue estar al nivel deseado, con frecuentes texturas pixeladas en las distancias medias y largas y algo de popping cuando avanzamos en coche por las carreteras. Afortunadamente en un juego como este la tasa de imágenes por segundo no cae de 30, manteniéndose estable en 60 en la versión Pro de la máquina de Sony. Mención aparte para las físicas del motor Apex que, al final, como ya vimos en Just Cause 4, son su punto más fuerte, logrando resultados de lo más locos y divertidos.

En el apartado sonoro destacan las esperadas piezas musicales a ritmos frenéticos durante la acción que se hacen acompañar de unos efectos de sonido correctos. Los usuarios hispanoparlantes están de enhorabuena porque, como suele ser habitual en los juegos distribuidos por Bethesda, el título se encuentra íntegramente localizado al castellano tanto en voces como en textos.

En definitiva, RAGE 2 es un buen juego de disparos que en un contexto más acotado o lineal hubiese resultado en una experiencia sobresaliente. La profundidad en las habilidades, armamento, equipamiento y vehículos lo hacen muy atractivo con una gran sensación de progresión. Sin embargo, su mundo abierto tan poco inspirado y anclado en los principios de generación, junto con su historia principal, transmiten al jugador la sensación de que se podían haber hecho las cosas mucho mejor con este RAGE 2.

Review
  • BUENOTotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    + El sistema de habilidades, armas y equipamiento, profundo y atractivo.
    + La sensación de progresión de nuestro personaje.
    + El gunplay es en líneas generales excelente.
    + Mutant Bash TV

      PUNTOS NEGATIVOS

      - Un mundo abierto poco inspirado.
      - La historia es una mera excusa.
      - El apartado gráfico es muy mejorable en distancias media y largas.

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