The Talos Principle – Análisis (XboxOne)

2014 se cerró teniendo como juegos más destacados Dragon Age: Inquisition y las segundas partes de Bayonetta y Dark Souls. Además todos los aficionados a los videojuegos miraban con esperanza a 2015, año en que llegaron a nuestras consolas títulos como The Witcher 3, Bloodborne o Metal Gear Solid 5.

Ante este aluvión de títulos a nadie se le puede escapar que una gran cantidad de lanzamientos de ese final de año, y principio del siguiente quedasen totalmente eclipsados y pasasen sin pena ni gloria por delante de nuestros ojos. Y además si se da la circunstancia que esos juegos pertenecen a géneros que no son los que más éxito han tenido durante esta generación, resulta casi seguro que sólo los aficionados a determinados géneros pudieron disfrutar en ese primer momento de alguno de estos títulos a los que nos referimos.

A día de hoy sigue pasando lo mismo, y sobre todo en la parte final de cada año, donde se acumulan una gran cantidad de lanzamientos, pero una de las  grandes apariciones de esta generación nos están facilitando el poder descubrir grandes juegos que se encontraban enterrados bajo un extensísimo catalogo que nos surte de buenos juegos semana sí y semana también.

Estamos hablando ni más ni menos del Game Pass que podemos disfrutar tanto en nuestros Pcs y Xbox One. Y es gracias a este servicio por el que hoy nos encontramos aquí y vamos a analizar The Talos Principle.

El juego, lanzado por primera vez en Diciembre de 2014 para PC, recibió una versión para PlayStation 4 a lo largo de 2015, a Xbox One llego en 2018 y el pasado Otoño aterrizó tanto en Nintendo Switch como en el Game Pass de Xbox One, de la mano de los croatas de Croteam que se hicieron conocidos por su saga Serious Sam. En esta ocasión con The Talos Principle se introdujeron en los juegos de puzles, dando como resultado uno de los mejores juegos del género de toda la generación.

Desde el inicio del juego nos damos cuenta que este The Talos Principle no es un juego de puzles más, o por lo menos no es lo que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en un juego de este estilo. En este título además de resolver los puzles, que ya de por sí es un reto interesante, complicado y duradero, tenemos una profunda e interesante historia alrededor, que si bien no es necesaria seguirla para completar el título, es algo que le aporta un toque diferencial con respecto a otros títulos similares.

En el juego, el cual podemos disfrutar en primera o en tercera persona, manejamos a un Androide que parece que se encuentra solo en el mundo del juego. Pronto se nos presenta Elohim, nuestro Dios creador, que nos invita a resolver todos los puzles de su paraíso, donde nos encontramos, con la única condición de que no accedamos a una misteriosa torre que alcanza el cielo. A lo largo de esta aventura resolviendo puzles, descubriremos este paraíso repleto de zonas con una clara reminiscencia a las culturas griega, romana y egipcia clásicas.

Repartidas por una buena cantidad de estas zonas, encontramos un buen número de terminales con un ordenador disponible, donde conversamos con una inteligencia artificial y donde vamos conociendo la historia del juego. La historia del mismo es muy filosófica y estando en el futuro, siendo nosotros un androide y hablando mediante un ordenador con una inteligencia artificial mucho más sofisticada que la cualquiera que podamos imaginar hoy el día, los toques de ciencia ficción del título son innegables.

Al que esta historia le sobrepase o no le resulte atractiva, como hemos dicho antes, no tiene porqué seguirla, y The Talos Principle se puede convertir en un juego exclusivamente de puzles en el que vamos resolviendo uno tras otro sin necesidad de empaparnos de la historia que lo vertebra. Este puede ser el principal inconveniente del juego, una historia que no logra tejer una red que una los puzles, y que nos anime a superarlos, más que por desafío, por seguir profundizando la historia que Croteam nos quiere contar.

Centrándonos ya en lo que son los puzles, el objetivo en cada uno de ellos es lograr rescatar los sigilos. Los sigilos son piezas de Tetris, que a medida que vayamos avanzando, las utilizaremos para en un pequeño puzle formar una figura concreta que nos ira abriendo puertas y desbloqueando distintos elementos que serán necesarios para la resolución de determinados puzles. Los sigilos que vamos encontrando pueden ser de tres colores distintos, verde, amarillo y rojo, y como es de suponer cada color indica la dificultad del puzle que se nos presenta por delante. Queda en nuestra mano en que orden resolver los puzles, si bien es cierto que no todos se pueden resolver desde un principio, no hay más limitaciones para encarar su resolución.

Las áreas en las que se encuentran estos sigilos, están repletas de puertas o accesos que una especie de barrera energética mantiene cerradas, y que debemos ir abriendo para para llegar al sigilo. Además en ocasiones se encuentran custodiadas por unos robots esféricos que explotan cuando nos acercamos demasiado, y/o por unas torretas que disparan rayos laser a todo lo que pasa cerca de su campo de visión. Para neutralizar tanto a estos enemigos como esa especie de barreras energéticas que nos separan del ansiado sigilo, tenemos a nuestra disposición una serie de artículos que nos servirán de ayuda y los cuales en su mayoría iremos desbloqueando a medida que vayamos recuperando estas piezas de Tetris.

Comenzaremos teniendo a disposición un cañón inhibidor, que neutralizan esas barreras energéticas y mantienen abierto el paso mientras estén dirigidos hacía la puerta correspondiente. También mantiene bloqueados si apunta a nuestros enemigos, tanto esos robots esféricos como loas torretas que nos disparan. Una vez superemos los primeros puzles, que son relativamente sencillos, empezamos a ver que los puzles con sigilo verde, se entremezclan con los amarillos, y a no tardar mucho comenzamos a encontrarnos también con alguno rojo. Antes de entrar a cada puzle, tenemos una señal que además de marcarnos el color del sigilo con el que nos encontraremos dentro, también nos explica los elementos necesarios para superarlo, y si todavía no los hemos desbloqueado será el propio Elohim el que se dirija a nosotros recomendándonos tratar de resolver otros antes que ese.

El segundo objeto que desbloqueamos, y el que más presente esta a lo largo de todo el juego es un trípode con un cristal o diamante que refleja la luz. A lo largo de las más de cien áreas por las que pasaremos veremos como algunas de ellas tienen en sus paredes unas luces azules o rojas, o ambas en determinadas ocasiones. Con este trípode podemos reflejar la luz que hay en las paredes, y dirigirla hacia una especia de cerraduras también azules o rojas, y que al cargarse abren puertas o activan distintos mecanismos. Aunque si se cruzan los rayos o algo se les interpone en el camino, cortan el avance de la luz por lo que es necesario que nos las ingeniemos para que esto no ocurra, y no siempre es sencillo.

Una vez seguimos avanzando también nos encontramos ventiladores, que sirven principalmente para elevarnos en el aire tanto a nosotros, con lo que podemos sobrepasar paredes que a priori parecían inexpugnables, como también elevar los trípodes e incluso unas cajas, que es otra de las herramientas que vamos a encontrar y que pueden servir tanto como escalón para saltar zonas a las que normalmente no llegaríamos, como para bloquear enemigos o rayos de luz, y también para dejarlos sobre interruptores que necesitan tener un peso encima para mantener abierta o activa determinada estructura.

Alcanzada la mitad del juego, una de las herramientas más curiosas es un ordenador que una vez encendido graba nuestros movimientos hasta que lo desactivemos y entonces nos veremos en acción pudiendo interactuar con los elementos que hayamos manejado previamente con el fin de desbloquear el camino hacía el ansiado sigilo.

La combinación de estas y otras herramientas para la resolución de los puzles de un conjunto muy equilibrado, que alcanza una curva de dificultad muy bien gestionada y que casi sin darnos cuenta vamos avanzando en la dificultad de nuestros retos, hasta alcanzar algunos que pocas horas antes nos parecían inasumibles, pero que con algo de paciencia no deberían darnos excesivos problemas para solucionarlos.

Los sigilos verdes y amarillos resultan bastante asequibles, una vez metidos en harina, pero los rojos ya son otro cantar. Muchos de ellos suponen un verdadero desafío, y aunque no llegan a resultar desesperantes, nos obligan a poner todos nuestros sentidos para la resolución de algunos puzles. Así que con esta ajustada dificultad podemos disfrutar de más de quince horas de juego, que pueden verse bastante aumentadas si también intentamos resolver algunos puzles que como recompensa nos otorgan unas estrellas, que nos servirán para desbloquear algunos extras. Y aunque es una duración más que correcta para un juego de estas características, que como es de esperar no posee demasiadas mecánicas, el juego consigue no hacerse repetitivo en ningún momento.

Si a pesar de todo esto todavía quedamos con ganas de más, esta versión que analizamos para Xbox One, incluye “El camino a Gehenna” una expansión que nos aporta otras siete u ocho horas más de juego, y viene a añadir una buena cantidad de nuevos puzles, dándonos a su vez nuevos detalles de la historia que se nos contaba en The Talos Principle.

En lo referente al apartado gráfico, Croteam con el Serious Engine, logró crear un juego que luce muy bien, con unos entornos muy vistosos que recrean a la perfección los mundos clásicos en los que están basados todos los escenarios. Debido al estilo del juego tampoco se ve exigido en exceso en ningún momento, así que no sufrimos ningún tipo de problema y los gráficos no suponen impedimento alguno para la resolución de los puzles, y la verdad es un auténtico gusto ver los escenarios por los que nos movemos durante todo el juego.

Además de todo esto para poder seguir por completo la historia sin problema ninguno para los que no dominen el inglés, el juego viene completamente traducido y doblado al castellano, tanto la voz de Elohim que escuchamos a lo largo de la aventura, como todos los textos que vamos leyendo en cada uno de los terminales informáticos repartidos por todo este mundo.

Por todo lo que venimos hablando, The Talos Principle es una muy buena oportunidad de disfrutar de un juego de puzles, pero que a su vez posee una elaborada historia detrás. Inspirada en la obra Phillip K. Dick según reconocieron sus creadores, también podría recordarnos a Isaac Asimov o si hablamos de videojuegos podría recordarnos en cierto sentido a Portal. En el caso de que la historia no nos interese o directamente queramos dedicarnos exclusivamente a resolver puzles, la experiencia jugable no se ve para nada recortada y pone a prueba nuestra destreza.

Es por ello por lo que todos aquellos que buceando en el Game Pass de sus Xbox One, descubran un juego que en su día puede que pasase desapercibido para una gran cantidad de jugadores, tienen ante si la oportunidad de disfrutar del que sin duda es uno de los mejores juegos de puzles que hemos recibido en mucho tiempo.

Review
  • REFLEXIVOTotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    + Puzles junto a una interesante historia
    + Dificultad en su justa medida
    + Muy buena duración

      PUNTOS NEGATIVOS

      - No es necesario seguir la historia, lo que hace que se pueda perder parte de la esencia del juego
      - Puede pecar de ser algo repetitivo, aunque no llega a cansar

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